FULL HD o HD READY, LAS IDEAS UN POCO MÁS CLARAS.

TV Full HD

Cuando apenas acabamos de asimilar el concepto “alta definición”, ya estamos dando el siguiente paso. Ahora, las palabras clave son Full HD o plena alta definición. La verdad es que la diferencia entre la definición estándar y la alta definición es abrumadora. Pero ¿qué es todo esto de la alta definición?,  ¿de dónde viene?, ¿hacia dónde va?, ¿para qué sirve? y, sobre todo, ¿cómo disfrutarla?

1080p se ha convertido en el código mágico del mundo de los televisores y los proyectores. También llamada Full HD o True HD, se trata de una resolución de pantalla que supera con creces la definición estándar y mejora la alta definición que conocíamos hasta ahora. Pero, veamos en qué consiste exactamente.

La alta definición, nació con cuatro objetivos claros: aumentar la resolución en los dispositivos de visualización, mejorar la frecuencia de cuadro (veces por segundo que una imagen es reproducida), promocionar la transición al formato panorámico (16:9) y como no, mejorar la calidad del sonido. Como alta definición están aceptadas dos resoluciones: 720p y 1080i, mientras que la definición estándar en Europa es 576i. Pero, ¿qué significan estas cifras?

La resolución viene dada por el número de líneas que un dispositivo o sistema es capaz de reproducir y el modo en que lo hace, es decir, escaneando las líneas de modo entrelazado o escaneándolas de modo progresivo.

¿Qué significa entrelazado o progresivo?

El sistema de escaneado entrelazado divide cada imagen en dos partes. Primero reproduce todas las líneas impares y después todas las pares, Aunque el espectador apenas es consciente de ello, ya que recombina ambas imágenes en su cerebro, aunque puede que perciba una cierta sensación de parpadeo. Si tomamos la definición estándar en Europa, la 576i, que funciona con una velocidad de refresco de 50 imágenes por segundo, nos encontramos que 288 columnas impares se crean en 1/50 de segundo, seguidas de las 288 pares en el mismo lapso. Por tanto, obtenemos un cuadro completo con una frecuencia de 25 veces por segundo.

El escaneado progresivo, por contra, genera todas las líneas verticales en orden consecutivo (1,2,3…). Si tenemos la misma velocidad de refresco, el resultado es el doble de definición, ya que toda la imagen será creada 50 veces por segundo.

HD Ready

Hace ya tiempo encontramos el logo HD Ready (preparado para la alta definición) en la mayoría de televisores y proyectores del mercado. Se trata de un distintivo europeo que garantiza el cumplimiento con los estándares dictados por la EICTA (European Information & Communications Technology Industry Association) para ser considerado apto para la alta definición.

Una certificación HD Ready garantiza que el visualizador tiene una resolución de al menos 720 líneas horizontales; la aceptación de entrada de la alta definición a través de una conexión analógica por vídeo componente y una digital (DVI o HDMI) que soporte HDCP, y que las conexiones admitan los formatos de vídeo 720p y 1080i.

Definirse sobre cuál de los dos estándares de alta definición es mejor, si las 720 líneas escaneadas progresivamente o las 1080 entrelazadas, implica entrar en el ámbito de las preferencias personales. Por ejemplo, el video entrelazado duplica el número de fotogramas por segundo, puesto que cada fotograma se compone de dos campos, sin aumentar el ancho de banda necesario para la señal, y proporcionando una resolución similar al equivalente en progresivo. Esto en imágenes con movimientos rápidos (deportes) tiene la ventaja de obtener un movimiento más fluido al disponer del doble de cuadros por segundo. Sin embargo, el cine está originalmente en progresivo, y a 24 fotogramas por segundo,  por ello conviene mantener ese formato para el visionado de películas. También depende de otros factores, como la propia calidad del TV, su tamaño, distancia de visionado (con 42 pulgadas a 3 metros, no se nota la diferencia entre 720p y 1080p), de la calidad  de grabación, etc.

1080p

1080pEl nuevo actor en entrar en escena ha sido bautizado como Full HD, y perdonen a que me resista a traducirlo al ingles cuando yo siempre he dicho plena alta definición, o, simplemente, 1080p. El cual, ya se ha convertido en el caballo de batalla de muchas grandes firmas con la promesa de una alta definición sin precedente.

La plena alta definición implica paneles con una resolución de 1920 X 1080 píxeles y la prestación del escaneado progresivo. En Palmer 1956 ya disponemos de múltiples modelos tanto en LCD como en plasma. Sin embargo, cabe recordar que tener un televisor Full HD no garantiza disfrutar de la prometida plena alta definición, ya que tan importante como el dispositivo de visualización es la fuente de imagen.

¿Qué hay en alta definición?

Es cierto que los escaladores de imagen que integran los televisores logran mejorar sustancialmente cualquier fuente, pero ver televisión estándar en un TV Full HD dista mucho de la calidad soñada. Además, es poco probable que en los próximos años podamos disfrutar de emisiones en 1080p. Lo que no está tan lejos es la televisión en una alta definición “normal”. En Estados Unidos y algunos países europeos hace ya tiempo que disfrutan de emisiones HD, habitualmente en 1080i.

En España, en cambio, las emisiones comienzan por Internet, banda ancha telefónica, satélite, cable, y en un futuro, también podrá ser por DVB-T (TDT), después del apagón analógico, previsto para el 3 de abril de 2010.

En este momento la opción para disfrutar de la plena alta definición son los reproductores de alta definición Blu-ray y algunas videoconsolas.

HDMI 1.3

Para poder disfrutar de la plena alta definición es necesario que el dispositivo de alta definición tenga, además, una salida compatible con 1080p. Para ello, el conector más adecuado es el HDMI 1.3.

Aunque la versión 1.2 del interfaz HDMI puede llegar a ser suficiente para 1080p, la versión 1.3 duplica la tasa de transferencia del conector haciéndolo más eficiente para plena alta definición, permitiendo además audio de alta definición, como Dolby TrueHD y DTS-HD Master Audio.